Dudar no es un defecto. Dudar todo el tiempo sin llegar a una conclusión es el defecto.


Hay dudas en tus ojos, como péndulos
oscilan y las veo
morderte las pestañas.

Veo fuego y cristales en tus cuencas,
quemaduras que arañan al silencio
sin romperse la cáscara
que desentierra el grito.

Un pinchazo cercano a un mal augurio
se te clava en los iris.

Hay dos mundos de sal en tus heridas
y deseos de tierra y azafranes
que buscan
el temblor de los campos.

Y te haces de pronto enredadera
sacando un leve brote
-de tí mismo-
para escapar del tiempo.

Pero
te entretiene ese círculo en que giras.

Todo es duda en tu piel
todo es pregunta.

Rosario Alonso

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s