Pablo Iglesias no le dice a los españoles que su proceso constituyente significa hacer LO QUE SEA con España.


pablo iglesias iiEn el acto de jura de la constitución de los 54 eurodiputados electos les preguntaron: “¿Jurais o prometeis acatar la constitución?” todos los diputados levantaron la mano para decir “Sí, juro”. Pero cuando le tocó el turno a Pablo Iglesias en lugar de decir “sí, juro”, dijo:

Prometo acatar la constitución hasta que los ciudadanos de mi país la cambien.”

Para el ojo no-entrenado, para el novato que observa este proceso desarrollarse por primera vez, ese gesto pasa desapercibido. Parece que lo de Pablo Iglesias es simplemente una forma excéntrica de juramentarse. Un tema de estilo personal. Algunos creen ingenuamente que el problema es que Pablo Iglesias busca llamar la atención, que va de rebelde.

Pero para una persona que ha vivido este proceso antes, la intención es clara. En Venezuela pasaba lo mismo al principio con Chávez. Hasta que los venezolanos se dieron cuenta de que Chávez nunca hablaba a la ligera. Cada pronunciamiento era un guiño a un plan más grande que estaba por detrás. Cuando mencionaba alguna cosa puntual, que parecía irrelevante, no lo era, porque se concretaba en leyes meses después.

Así los venezolanos observaban con mucho cuidado a Chávez. Porque sabían que cualquier gesto que asomara una nueva maniobra sería en pocos meses el destino de todos los venezolanos. Le cogieron tanto el pulso a Chávez que al principio de un discurso ya sabían si iba a decir algo importante, si iba a lanzar algo nuevo, o si por el contrario iba a hablar “paja”.

Venezuela no tenía experiencia con estos tipos de dictadores blandos, y por lo tanto no sabíamos por dónde iban los tiros, seguirle el paso a Chávez era un proceso similar a tantear en la oscuridad, teníamos que adivinar en qué estaba pensando. Chávez ganaba una y otra vez, principalmente porque siempre estaba un paso adelante. Los venezolanos sólo podían reaccionar.

Pero ahora que el mismo guión se ha repetido muchas veces en Venezuela, en Bolivia, en Ecuador, y otros intentos fallidos más como Perú y Argentina, es muy fácil saber el próximo paso. Basta con ver lo que pasó allí.

Cuando Pablo Iglesias dice: “acataré la constitución hasta que los ciudadanos de mi país la cambien” no está hablando de un simple cambio puntual. Eso sería una enmienda constitucional, la constitución seguiría siendo la misma y tendría que acatarla aún después del cambio. Cuando el habla de “hasta que la cambien” lo que está diciendo es que van a desechar al completo la constitución actual española y van a empezar desde cero, con una constitución nueva. Piensa cambiarla por otra.

Parece ingenuo creer que es posible predecir las intenciones de Pablo Iglesias basándose en una sola oración que pronunció ante el congreso. Pero no es ingenuo porque está pronunciando el guión de una película que ya se ha representado múltiples veces en otros países. No es nada nuevo. Además de que no se trata nada más de esa intervención. Pablo Iglesias no ha dicho nada sobre un proceso constituyente en la televisión, al menos no que yo lo haya visto, pero sí lo ha mencionado en petit comité, frente a los Círculos de Podemos en mítines como el de Soria del 2 de Mayo en el que dijo que “es necesario abrir un proceso constituyente en España”, o como en otras entrevistas puntuales que ha dado.

Pero, ¿qué significa un proceso constituyente? y ¿Para qué sirve?

Un proceso constituyente plantea cambiar la constitución de forma radical. Es jugar a un borrón y cuenta nueva con la constitución. Es literalmente coger la constitución, tirarla, poner un papel sobre la mesa y empezar a escribir de cero. La constituyente es un cheque en blanco. Quiero que quede este punto muy claro porque es algo que Pablo Iglesias no le dirá a los españoles: un proceso constituyente significa que pueden hacer LO QUE SEA con España. Desde cambiarle el nombre al país y cambiar la bandera, hasta disolver el congreso, pueden cambiar el modelo de gobierno, pueden agregar nuevos poderes públicos, pueden cambiar la definición de quién es considerado ciudadano español, podrían incluso dividir de nuevo el territorio. Pueden hacer lo que se les ocurra porque la constitución es lo que define lo que ES un país y COMO funciona. Si tiras el “papelito” y escribes uno nuevo puedes poner allí lo que te de la gana.

¿Para qué puede querer alguien un cheque en blanco? Bueno, hagamos el ejercicio imaginativo. ¿Para qué puede querer un político cambiar toda la estructura y las leyes del país sin límite alguno? Si le das el boli a Pablo Iglesias, ¿qué crees que pondrá en el papelito? No serán iniciativas democráticas de amor hacia España, eso te lo aseguro. Pablo Iglesias pondrá por escrito todo lo que necesite para ganar más poder para sí mismo. Pondrá lo que haga falta para darle un jaque mate a la democracia española. Pondrá lo que sea con tal de mantenerse en el poder. Pablo Iglesias pondrá lo que dice el guión que le han dado que tiene que poner. Eso lo haría Pablo Iglesias y cualquier otro político como él, porque ante todo Pablo Iglesias es humano. La única diferencia entre Pablo Iglesias y los políticos que lo rodean es que él tiene el manual de tácticas de dictador blando que le vendió Hugo Chávez.

La primera maniobra política de Chávez fue justamente esta: cambiar la constitución. Chávez convenció a los venezolanos de que era muy importante “ir a Constituyente” porque, según su discurso, la constitución que teníamos no nos representaba, no había sido elegida por los actuales ciudadanos de Venezuela y no era más que una herencia obsoleta de gobiernos pro-yanquis. Si queríamos una verdadera democracia, decía Chávez, una democracia real, había que desechar la constitución y escribir una nueva.

Pero ese discurso era un engaño. Su verdadero objetivo con la Constituyente no era profundizar la democracia, él quería cambiar la constitución para poder alargar su gobierno. Porque la realidad era esta: bajo la vieja constitución venezolana ningún presidente podía ser re-electo. El período presidencial era un único período de 5 años. Así que Chávez bajo ese esquema iba a tener que abandonar el poder en 2004. Apenas 5 años después de ser electo. Para convertirse en dictador Chávez tenía que empezar por cambiar las reglas del juego.

La campaña apenas comienza. Pablo Iglesias está muy ocupado en este momento ganándose al público español como para introducir una idea tan pesada como la de la constituyente en debates de la tele. No conviene asustar. Se le escapa aquí y allá cuando se siente cómodo, cuando está ante un público de izquierda que lo apoya porque quieren un comunismo en España y ven en Pablo Iglesias una reencarnación de otros líderes comunistas, y que por lo tanto están de acuerdo con la Constituyente a sabiendas de lo que es.

Pero la cruzada ya empezó. Cada vez que los de Podemos desprestigian la actual constitución española en la televisión, están haciendo campaña política. La intención de llamarla “papel mojado” o “esos papelitos” no es porque se lo crean. Pablo Iglesias y cualquier otra persona involucrada en política sabe perfectamente que la constitución española es democrática, defiende la democracia y que se puede perfectamente gobernar con ella como han gobernado desde hace años en España los diferentes gobiernos. Su intención es desprestigiar la constitución en el imaginario popular, es preparar el terreno para poder introducir la idea de la constituyente como la solución en unos meses.

Así veremos cómo a medida que se acerquen las elecciones generales de 2016 Pablo Iglesias hablará cada vez más acerca de la constituyente. Primero serán solamente menciones. Después será el punto central de su discurso. Cuando falten unos meses para ir a votar no escucharemos otra cosa.

Lo que hará Podemos si logran abrir un proceso constituyente en España no será diferente a lo que se hizo en Venezuela, en Ecuador, y en Bolivia.

En este mismo momento es probable que los de Podemos estén sentados analizando la actual constitución y buscando los puntos flacos. La intención es dar los golpes más fuertes con los cambios más leves. Van a tratar de hacer que los cambios más radicales pasen desapercibidos para no causar un revuelo. En primer lugar ampliarán las partes bonitas de la constitución como un envoltorio amable. Es decir, ampliarán todas las partes acerca de la conservación medioambiental, acerca de los derechos de las minorías, acerca de la supuesta justicia social. Esa será la pantomima.

Por detrás, lo que realmente van a modificar y la razón por la que se iniciará el proceso es quitarle todos los candados a la constitución. Por “candados” me refiero a todos los sistemas de seguridad que tienen las constituciones de países democráticos para defenderse justamente de este tipo de ataques. Todas las medidas que limitan los poderes del presidente son un candado. Las leyes que prohiben o limitan la manera en la que se puede modificar la constitución es otro candado. La separación e independencia obligatoria de los poderes públicos es otro. Así que lo que hacen es analizar la constitución y buscar sus puntos flacos, los puntos en los que pueden pegar un martillazo y convertir la constitución del país en una cáscara de huevo vacía que es liviana y pueden mover a su antojo.

Lo que quiere hacer Pablo Iglesias con la Constituyente y lo que han cambiado los acólitos de Chávez en sus constituciones:

1) Aumentan el tiempo que el presidente se puede mantener en el poder. Si el país no admite la reelección inmediata como era el caso de Venezuela y de Bolivia, entonces eliminan ese apartado para que un mismo presidente pueda tener dos períodos consecutivos. Si la constitución lo admite como es el caso de Ecuador, entonces pueden alargar los períodos presidenciales por un año. En Venezuela se hicieron ambas cosas. Antes de la constituyente un presidente venezolano no podía ser reelegido inmediatamente, tenía que esperar 10 años para poder volver a presentarse a unas elecciones generales. Además el período presidencial era de 5 años. Con la constituyente Chávez alargó el período a 6 años y eliminó la cláusula que prohibía la reelección inmediata. Antes de la constituyente Chávez podía mantenerse en el poder un máximo de 5 años de manera democrática. Después de la Constituyente podía gobernar durante 12 años ininterrumpidos.

2) Otorgan poderes especiales al presidente. En los tres procesos ha habido modificaciones a la ley que introducen ideas como la “Ley Habilitante” en Venezuela o la “Ley Corta” en Bolivia. Básicamente la nueva constitución otorga poderes de emperador al presidente. En el caso de Chávez la Ley Habilitante le permitía en “casos de emergencia” dictar leyes sin necesidad de consultar con la Asamblea. ¿Qué es un “caso de emergencia”? Puede ser cualquier cosa, a Chávez le aprobaron 4 leyes habilitantes de un año y medio cada una lo que quiere decir que gobernó 6 años por decreto. Así pasó centenares de leyes como si Venezuela fuese su huerto, sin el estorbo de tener que consultar nada con nadie.

3) Hacen de las leyes algo ambiguo. La idea es poder interpretar la constitución como quieran sin tener muchos problemas o inconvenientes a la hora de justificar sus acciones. Por ejemplo, eliminan las cláusulas que especifican cómo y cuándo se debe empezar algún proceso, de manera que pueden usarlo en cualquier momento.

4) Sustituyen los tradicionales mecanismos de representación por votaciones populares. La razón es que el sistema de representación proporcional se usa para proteger a la ciudadanía de lo que se conoce como “la tiranía de las mayorías”. Todo líder populista sabe que su mejor arma es el voto popular

5) Introducen un nuevo poder llamado “poder electoral”. El punto está en darle más peso a las votaciones y controlar al órgano que cuenta los votos. Como dice la máxima de Stalin: “No elige el que vota sino el que cuenta los votos”.

Hay muchas otras modificaciones desde luego, la mayoría son modificaciones bonitas o pintorescas. Las primeras son para no perder el favor de la ciudadanía, nadie se opone si pones por escrito en la nueva constitución que nadie tendrá que pagar por el servicio eléctrico, por ejemplo. La gente encuentra esas dádivas irresistibles y suenan tan bonito que no se preocupan por lo demás. Da igual si al final lo ponen en práctica o no. Las modificaciones pintorescas son para entretener a los medios de comunicación. En Venezuela cambiaron la bandera, le dieron la vuelta al caballo del escudo nacional, y cambiaron el huso horario. No me sorprendería que Pablo Iglesias cambiara la bandera española para agregar un detalle púrpura en alguna parte. No va a adoptar la antigua bandera republicana, desde luego, pero sí introducirá un cambio simbólico.

Para poder hacer todo esto Podemos necesita convencer primero a la gente. Los argumentos que usarán en los debates para convencer a la audiencia de que el proceso Constituyente no solamente es bueno sino que es necesario serán los siguientes:

1) Soberanía. La actual constitución española no fue escrita por nosotros. Si queremos ser un país verdaderamente democrático tenemos que elegir el país en el que queremos vivir. Para eso necesitamos abrir un proceso constituyente.

2) Validez. La constitución que tenemos la escribieron las élites franquistas. Nos han engañado haciéndonos creer que el gobierno de la transición fue democrático cuando en realidad no hemos tenido una verdadera democracia en España porque la constitución la escribieron los herederos del régimen. Si queremos una España democrática tenemos que empezar de nuevo con un proceso constituyente.

3) Corrupción. Los problemas de corrupción que hay en España no son casos puntuales, son un problema estructural del sistema. La constitución permite cosas como el artículo 135 en el que le da prioridad en el presupuesto nacional al pago de una deuda que se adquirió no para proteger y dar una vida digna a los españoles sino para rescatar a los bancos. Una constitución como esta que permite que un sistema como este exista no debe ser sostenida. Tenemos que abrir un proceso constituyente para limpiar al país de las puertas giratorias del gobierno y las empresas.

4) Los derechos sociales. Los españoles no podemos permitir que hayan españoles sin electricidad o sin calefacción. Un país verdaderamente democrático provee a sus ciudadanos de escuelas dignas, de una salud pública digna, de medios de transporte dignos, de viviendas dignas, y por eso tenemos que abrir un proceso constituyente, para construir una España más justa.

No os confundáis. Una Constituyente no es la panacea. Los problemas de España no se resuelven cambiando lo que pone “el papelito”. Por muchas vueltas que den la realidad es una sola y si la manta no alcanza para taparse los pies tampoco alcanzará si le das la vuelta. Podemos sabe esto. Si intentan abrir un proceso constituyente no va a ser por ninguna de estas razones. La constituyente es como un caballo de Troya, para que se entienda. Parece un regalo pero es una emboscada. Si quieren cambiar la constitución es porque saben que la actual no les sirve, y no les sirve porque esta protegida, porque es verdaderamente democrática. Para poder hacer lo que quieren hacer que es instaurar en España una dictadura tendrán que desecharla. De esto va el proceso constituyente. Cuando venga Pablo Iglesias a hablaros de esto, recordad este artículo.

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2 comentarios en “Pablo Iglesias no le dice a los españoles que su proceso constituyente significa hacer LO QUE SEA con España.

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